AÑO 2026
PRIMER PERIODO
LOS ESTUDIANTES DEBEN CONSULTAR DE LA PÁGINA WEB LOS CONTENIDOS,
INDICADORES DE DESEMPEÑO Y REGISTRARLOS EN EL CUADERNO
SE RECOMIENDA LEER, ESCUCHAR U OBSERVAR REVISTAS,
LIBROS, DIARIOS, VIDEOS, PELÍCULAS, DOCUMENTALES, NOTICIEROS, ENTRE OTRAS
FUENTES, PARA APRENDER DE MANERA SIGNIFICATIVA Y EN LO POSIBLE, ASISTIR A
EVENTOS DE CIUDAD COMO PARQUES, MUSEOS, BIBLIOTECAS.
CONTENIDOS E INDICADORES DE DESEMPEÑO
CONTENIDOS
¿Por qué es importante en el contexto social, desarrollar una conciencia ética y un juicio moral?
Estructura y dimensión moral de la persona.
El deber moral y las virtudes humanas
Rol del género, los valores, el matrimonio y el amor
propio
La felicidad y la autoestima.
INDICADORES DE DESEMPEÑO
1. Conocimiento de elementos morales que
intervienen en la vida y su planteamiento crítico que determinan la estructura
moral de la persona.
2.
Ejecución de actos que evidencien comportamientos humanos morales
y la aplicación de los principios morales a las actividades escolares mediante
el conocimiento de los planteamientos morales del manual de convivencia.
3.
Reconocimiento de la felicidad como un
estado de conciencia dado por la espiritualidad.
4. Interacción de las virtudes humanas en el que hacer como persona.
ORIENTACIÓNES
No. 1 PERIODO: 1 AÑO: 2026
Grado: noveno (A y B)
Docente: MARIO ALFONSO SERNA
GIRALDO
COMPETENCIA: Desarrollará conciencia, confianza y valoración de sí
mismo, adquiriendo identidad y sentido de pertenencia
TEMA: COMPROMISO CON LA COMUNIDAD
COMPETENCIAS:
INTERPRETATIVA, ARGUMENTATIVA, PROPOSITIVA.
INDICADOR:
1. ¿Por qué
es importante en el contexto social, desarrollar una conciencia ética y un
juicio moral?
METODOLOGÍA:
- Los estudiantes desarrollarán las
actividades planteadas durante las clases.
BLOG DEL DOCENTE: https://portafolioeducativomarioserna.blogspot.com/
CONCIENTIZACIÓN
Observa
y analiza el video:
https://www.youtube.com/watch?reload=9&v=53kJPSU6RSE
CONCEPTUALIZACIÓN:
Lee el siguiente texto:
LA ESTRUCTURA MORAL DEL
HOMBRE
Hemos distinguido la experiencia religiosa de la experiencia moral, también
se hace necesario distinguir entre “moral como contenido” y “moral como
estructura”. Pretendemos aclarar en qué sentido el hombre, en cuanto persona,
es una realidad moral, más allá de los contenidos de una determinada ética o
moral. En este punto asumimos las reflexiones del filósofo Xavier Zubiri, cuyo
principal aporte ha sido, precisamente, el desarrollo de un sólido
planteamiento de la moral como estructura. Se ha escrito mucho de la moral como
contenido y se ha discutido interminablemente sobre si hay contenidos morales
que tengan una aplicación universal. Los contenidos morales son, ciertamente
importantes, pero se hace necesaria una reflexión previa. La ética y moral no
es cuestión primariamente de ‘normas’ que se está obligado a cumplir, sino que
lo fundante es la estructura moral del hombre.
El hombre con sus actos libres va haciendo su personalidad apropiándose de
posibilidades. Apropiación es decisión, opción; el hombre tiene que preferir
unas posibilidades en lugar de otras, esto hace del hombre una realidad sui
generis: una realidad moral. Se puede hablar de morales, de normas y deberes,
porque previamente el hombre es una realidad moral. El hombre, dice Zubiri, no
es moral porque haya un bien moral, sino que hay bien moral porque el hombre
es, en su raíz, una realidad moral (Cf., Zuburi, Xavier. Sobre el sentimiento y
la volición. Alianza Editorial, Madrid, 1992). No es el bien y el mal lo que
directa y primariamente funda lo moral, el bien y mal se inscriben en algo
previo: la realidad moral del hombre. El hombre es una realidad moral porque
tiene propiedades por “apropiación”; lo que caracteriza al hombre como realidad
moral es la necesidad que tiene de aceptar o rechazar posibilidades. El hombre
tiene una dimensión moral, una “personalidad moral” que va construyendo con la
ejecución de sus actos libres en los cuales se apropia de posibilidades.
Lo moral es una “dimensión física” del hombre (Cf., Zuburi, Xavier. El
hombre y Dios. Alianza Editorial, Madrid, 1988); no se trata, obviamente, de
unas propiedades naturales de su sustantividad, sino de propiedades adquiridas
por apropiación; de ahí que lo moral no se inscribe en el hombre como
‘naturaleza’ sino en el hombre como persona o, si se quiere: en su naturaleza
personalizada (Cf., El hombre y Dios). La moral se mueve en el ámbito de la
apropiación de posibilidades, lo moral es la propiedad por apropiación; se
refiere, por tanto, a un modo de tener unas propiedades: tenerlas por
apropiación. La forma cómo esas propiedades apropiadas quedan en mi realidad
personal es lo que constituye, para Zubiri, el “carácter moral”. El hombre no
sólo tiene unas propiedades con las que nace o adquiere naturalmente, sino que
tiene unas propiedades por apropiación. El hombre en cuanto se apropia de unas
posibilidades es una realidad moral y por ser una realidad moral tiene que
habérselas con lo que se llama el bien y el mal.
El hombre, como realidad moral, tiene una concreción social e histórica. El
hombre, al nacer en una determinada sociedad, se encuentra con una moral hecha,
con una moral recibida (moral como contenido); pero, la moral no solo supone
una concreción social e histórica, sino también un elemento universalizador. La
sociedad no es la fuente de los deberes, sino la que determina cuáles son mis
deberes; pero, si hay deberes, si al hombre se le puede imponer deberes es
precisamente porque el hombre es previamente una “realidad debitoria”, una
“realidad moral” (moral como estructura). Por otra parte, las distintas morales
responden, en el fondo, a distintas ideas de hombre, o de lo que se conciba
como perfección humana. Al cambiar, o evolucionar esas ideas, “cambian” los
sistemas morales, hay también una evolución interna de la moral.
El hombre puede ir haciendo, deshaciendo o rehaciendo su personalidad moral
mientras cuenta con el tiempo. El hombre, para tomar decisiones, tiene que
contar necesariamente con el tiempo, de ahí que el tiempo sea una “realidad”
profundamente moral, pues nos jugamos la construcción de nuestra propia
personalidad y nuestra propia felicidad, o nuestro destino eterno. Mientras el
hombre cuente todavía con tiempo tiene la posibilidad de cambiar su vida, de
“arrepentirse”. El tiempo tiene un límite para el hombre, es decir: el hombre
es una realidad finita, limitada, no es eterno. La irrevocabilidad del tiempo,
la irreversibilidad del mismo, nos hace caer en la cuenta de la irrevocabilidad
de la elección, de la dimensión moral de mis decisiones. El hombre no sólo se
apropia de posibilidades, no sólo toma decisiones sino que tiene,
inexorablemente, que apropiarse de posibilidades, tomar decisiones libres. No
solamente el hombre es libre sino que tiene que serlo necesariamente, por ello
tiene que dar cuenta de sus actos, debe justificarlos moralmente; lo que se
justifica no nos actos aislados sino todo un decurso vital, la vida misma en
relación con la búsqueda del bien y la felicidad. No tendrían sentido las
normas morales (la moral como contenido), si el hombre no fuera previamente una
realidad moral.
El hombre, dice Zubiri, tiene que buscar inexorablemente la felicidad. La
felicidad es constitutivamente moral porque es ‘apropiable’. La moral no es
ajena a la felicidad, no puede haber oposición entre moral y felicidad. Así
mismo, la felicidad no es ajena a la complacencia, sin que con esto se pretenda
justificar ninguna moral hedonista o utilitarista, pero, “una moral
completamente ajena a toda complacencia y a todo bienestar es una moral
quimérica” (Zubiri, Xavier: Sobre el hombre.). Por otra parte, se planteará
siempre el problema de qué sea la felicidad. Kant tenía razón al pensar que la
felicidad no puede ser “algo determinado”, sino algo indeterminado. Las
posibilidades de ser feliz son múltiples. La felicidad no es un mero ‘sentirse
bien’ en todos los órdenes, tampoco es una especie de ‘ideal de perfección’ al
cual se tiende y nunca se alcanza; se trata de una felicidad humana. Para el
cristiano esa felicidad consiste en ser plenamente humano, eso conlleva,
finalmente, a su realización en Dios, pues el hombre está llamado a la
participación de la vida divina.
Tomado de: https://www.archny.org/posts/la-estructura-moral-del-hombre
CONTEXTUALIZACIÓN
1. Elabora una narración de los aspectos más relevantes del
video
2. Selecciona las expresiones más significativas reportados
en el texto según los diferentes autores y haga una argumentación al respecto
Cómo puedes aplicar a tu vida los
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